El cosplay, una forma de vida para los amantes del manga

Por Coral Andrés, Silvia Arroyo, Úrsula Carqueijeda y Juan Carlos Sánchez

El mundo otaku no se limita a leer manga o ver anime, va más allá. Muchas veces ese fanatismo traspasa la pantalla del televisor y se transforma en una realidad. Es lo que denominamos el cosplay, actividad en la que los aficionados del manga y el anime se transforman en sus personajes favoritos, vistiéndose y comportándose como si de uno de los personajes se tratara. ¿Qué se esconde detrás de cada cosplayer? ¿Qué supone para ellos transformarse en su personaje favorito? ¿Cómo creen que son considerados en la sociedad?¿Dónde pueden encontrar todo lo que necesitan para crear sus disfraces? 

Ejemplo de caracterización cosplay. Fuente: Anna Redón

Ejemplo de caracterización cosplay. Fuente: Anna Redón

La definición más común de cosplay es “un tipo de moda representativa, donde los participantes usan disfraces, accesorios y trajes que representan un sujeto específico o una idea. Se aplica a cualquier uso de disfraz de juegos roles fuera del escenario, independientemente de su contexto cultural” (Fuente: Project Muse). Por otro lado, algunos cosplayers como Alba Sanz, que practica el cosplay desde hace 4 años, lo define como la fusión de dos términos: costume (disfraz en inglés) y play (actuar en inglés), es decir, actuar con un disfraz.

Eric Bermúdez, otro cosplayer, declara que algunos cosplays podrían ser considerados auténticas obras de arte de la caracterización. Y para Anna Redón, otra aficionada lo define como una representación teatral en la que actúas como tu personaje.

Los cosplayers no se disfrazan, sino que se transforman realmente en el personaje que representan

Para un fan del manga practicar el cosplay supone más que llevar un simple disfraz de carnaval. Además de caracterizarse físicamente como los personajes, también piensan y actúan como si fueran uno de ellos.

Cosplay de Alba Sanz, una de las entrevistadas para el reportaje. Fuente: propia

Cosplay de Alba Sanz, una de las entrevistadas para el reportaje. Fuente: propia

Muchos de los practicantes de cosplay se meten tanto en la piel del personaje, que hacen de la ficción su propia realidad, y les supone una forma de evadirse. Judit Alonso, cosplayer desde hace 2 años, afirma: “Me siento cómoda, más segura conmigo misma. Por un día, me olvido de mis problemas e inquietudes y soy otra persona” y añade que no sabe exactamente qué es lo que le dio el empujón para adentrarse en este mundo pero supone que ver a gente que “humanizaba” sus personajes favoritos y lo disfrutaba tanto, le llevó a querer probar esta experiencia.

Sin embargo, para Eric Bermúdez esta afición es algo que tiene desde bien pequeño pero comenta que lo que realmente le impulsó fue ver un personaje de anime que se parecía a él,  hecho que le llevó a querer disfrazarse de ese personaje para asistir al Salón del Manga.

Un caso curioso es el de Anna Redón que a sus 33 años afirma ser aficionada otaku y cosplay desde hace unos 14 años. “Siempre había tenido la espinita de disfrazarme, pero soy muy tímida y no me atrevía. Hasta que un año unos amigos decidieron hacer un grupal de una de mis series de anime favoritas y decidí acompañarlos. ¡Y me encantó la experiencia! Desde entonces siempre que puedo intento ir a todos los eventos con cosplay”.

El cosplay favorece las relaciones y amistades

Para algunas personas practicar esta actividad es también una forma de conocer gente y hacer nuevos amigos, con los que poder compartir gustos. Alex, un aficionado del manga desde los 7 años y cosplayer desde los 15, empezó a interesarse por este mundo cuando era muy joven y no tenía muchos amigos. De esa manera conoció a gente que tenía sus mismos intereses y hoy en día practica cosplay con su grupo de amigos en una asociación otaku. Eric comenta que el cosplay le ha permitido abrirse, conocer a mucha gente y pasárselo bien.

Algo parecido le pasó a Judit, aficionada del manga desde hacía unos años, se animó a practicar el cosplay cuando entró en un grupo de cosplayers que al principio no conocía, pero que al final se convirtieron en sus amigos. Gracias a eso, empezó a practicar esta actividad y conoció a su actual pareja, también cosplayer.

Alba Sanz y una compañera que se conocieron gracias a su interés por el mundo otaku. Fuente: propia.

Alba Sanz y una compañera que se conocieron gracias a su interés por el mundo otaku. Fuente: propia.

¿Cómo creen que los ven los demás?

Puede que el cosplay sea una actividad vista como algo extraño ya que quien desconoce lo que es el mundo otaku y lo que éste implica se sorprenderá al ver a alguien disfrazo de esa manera cuando no es carnaval. Así lo ve Eric, que reconoce que hay gente que los considera frikis. “Es cierto que deben ver raro que se suba un jedi al tren”. Pero añade que no se les debería juzgar por su apariencia “les diría que no juzguen negativamente al ver a una persona con cosplayAunque se nos ve como frikis y se usa la palabra friki con connotaciones negativas yo no me siento así”.

Y compara dos situaciones similares que evidencian los prejuicios de la sociedad. Por un lado explica que en un partido de futbol se pueden ver aficionados vestidos de sus jugadores preferidos a lo que está aceptando no siendo otra cosa que cosplay. “Sin embargo, si vemos a alguien haciendo esta misma actividad pero representando a un personaje manga, se ve como algo extraño, y en algunas ocasiones, da lugar a críticas negativas.” Judit comparte la opinión de Eric “la diferencia suele llamar la atención y, en numerosas veces, de forma negativa. Personalmente, no suelo decir nada a este tipo de gente. Cada uno es libre de pensar lo que quiera”.

Anna Redón desde un punto de vista más personal explica que no ha sido fácil para ella sufrir las críticas de los demás. “He sufrido eso durante muchos años. Y no solo de desconocidos, sino también de familiares, cosa que suele doler más. Pero llega un momento en que te da igual. Creo que es una práctica sana que no hace daño a nadie”

El cosplay traspasa fronteras

Aunque el cosplay comenzó siendo una iniciativa japonesa para caracterizar a los personajes anime y manga desde la perspectiva de los fans, esta práctica se ha extendido más allá de la cultura otaku – japonesa, para llegar así a culturas como la estadounidense. De esta forma, al igual que un personaje de Naruto, podemos ver caracterizaciones de Star Wars, Marvel o DC.
Eric Bermúdez, uno de los entrevistados para el reportaje, con un cosplay de Obi Wan Kenobi

Eric Bermúdez, uno de los entrevistados para el reportaje, con un cosplay de Obi Wan Kenobi. Fuente: Eric Bermúdez

De hecho, en grandes eventos españoles como el Salón del Cómic de Barcelona, podemos ver una cantidad ingente de cosplayers de esta misma temática. La cultura cómic estadounidense, de esta forma, a veces se presenta como una especie de copia la cultura manga, y el cosplay es uno de los mayores ejemplos de ello.

El crossplay, una variante extravagante del cosplay

A parte del cosplay usual (tanto japonés tradicional como sus variantes americanas o europeas), existe una tendencia bastante exótica: el crossplay.

El término crossplay proviene de los términos crossdressing (travestismo en inglés) y cosplay. Al igual que en el cosplay, las personas que practican crossplay imitan el físico y el comportamiento de los personajes que representan. Sin embargo, en esta práctica se imitan personajes del sexo contrario, de forma que una chica puede disfrazarse de un personaje masculino o viceversa, indistintamente.

Esta práctica es bastante criticada (como todos los tipos de travestismo, en realidad) en diferentes países orientales y de América Latina. Sin embargo, en España y los países occidentales en general, al soler tener una mentalidad más liberal, esta práctica se ve con más normalidad, y no es extraño ver a algún o alguna practicante de crossplay en alguna de las convenciones manga que rodean nuestro país.

Un crossplayer representando a Utena, un personaje anime. Fuente: http://www.miccostumes.com

El cosplay en España

Esta actividad relacionada con el mundo otaku cada vez parece tener más afluencia en la Península Ibérica, sobre todo en España, donde los eventos manga facilitan el encuentro entre cosplayers para compartir sus inquietudes y formar parte de esta comunidad que se va extendiendo a lo largo de los años.  Para ello, aprovechando los distintos eventos como los salones del manga o las jornadas orientales, se realizan multitud de concursos en los que se valora el cosplay más elaborado, el más original y una multitud de etcéteras. En el siguiente vídeo, por ejemplo, podemos ver el fragmento de un concurso cosplay celebrado en el Salón del Manga de Barcelona:

El concurso más importante que se celebra actualmente en el país es el Concurso Nacional de Cosplay de España. En 2013 la sede de la fase final de este concurso fue el Salón del Manga de Asturias, que se celebró en dicha ciudad el 29 de diciembre del año que nos concierne.

Sin embargo, un punto de encuentro mucho mayor del mundo cosplay lo tenemos en Cataluña: el Salón del Manga de Barcelona. Dicho salón organiza anualmente concursos dentro del calendario de actividades, y desde 2012 lleva a cabo una iniciativa propia que está consiguiendo dar mucha repercusión al salón dentro del globo. Este proyecto consiste en batir Récords Guiness de mayor cantidad de cosplayers disfrazados de una temática concreta.

De este modo, a través de la publicidad y una organización muy profesionalizada, tanto en 2012 como en 2013 se han conseguido batir dos récords: El mayor número de personas disfrazadas de personajes de Dragon Ball (2012) y el mayor número de personas disfrazadas de Pokémon (2013).

El primer récord, de cosplayers de la serie Dragon Ball, se consiguió con la cifra de 307 participantes el día 2 de noviembre de 2012. El segundo récord, por otra parte, se celebró al año siguiente con la participación de personajes disfrazados de Pokémon, otra serie de referencia en el mundo otaku.

Una de las características de los cosplayers es que muchos de ellos se confeccionan sus propios disfraces, esto supone mucho tiempo de dedicación pero en muchas ocasiones los estudios dificultan este proceso de trabajo. Es el caso de Judit Alonso que afirma que durante su trayectoria como cosplayer ha tenido que hacer varias pausas provocadas por la falta de tiempo a causa de los estudios”.

Una auténtica aficionada es Alba, aunque reconoce que le queda mucho por aprender. Fue su tía quién empezó a confeccionarle los disfraces, con el tiempo y con su ayuda ahora es ella misma la que crea sus diseños y sus disfraces. Comenta que su disfraz favorito, el que suele usar en la mayoría de eventos está inspirado en una invención propia. Para realizarlo elaboró primeramente un esbozo del diseño y posteriormente hizo la confección en la que ha dedicado tres semanas de intenso trabajo. En el siguiente vídeo podemos ver a Alba dibujando uno de sus disfraces cosplay:

Eric también ha confeccionado sus disfraces y piensa hacerlo en un futuro “el disfraz de jedi y los futuros han sido y serán confeccionados por piezas, todo por mí ya que eso me da mayor libertad de mirar precios de tela y me da la posibilidad de ir haciendo a mi manera las cosas”. 

Eric Bermúdez con un cosplay de Angel Beats. Fuente: Propia

Eric Bermúdez con un cosplay de Angel Beats. Fuente: Propia

Para Judit, su pareja cosplayer es fundamental para confeccionar sus disfraces, puesto que es quién le ayuda cuando surge algún problema.

“Personalmente prefiero confeccionarla yo misma, la satisfacción cuando ves tu cosplay acabado es mucho mayor que si has comprado la mayoría de las piezas, al menos es como yo lo veo” afirma Anna, que nunca ha comprado ningún disfraz porque siempre los ha confeccionado ella misma.

Aún así,  la mayoría de ellos comentan que han comprado al menos en una ocasión en tiendas dedicadas al cosplay, especialmente al principio de su trayectoria. Por este motivo es importante para ellos que existan tiendas de referencia que ofrezcan todo lo que ellos necesitan para confeccionar sus trajes o bien comprarlos directamente.

Probablemente este tipo de tiendas no sean conocidas por los que no sean aficionados al cosplay pero entre los fans del mundo otaku sí que lo son, una de ellas es Hakama Cosplay. Esta tienda ofrece sus productos online y permite comprar trajes a medida como nos cuenta Maru Expósito, cofundadora de Hakama Cosplay. “ Aunque tenemos cosplays que vendemos de manera usual y son de rápida confección, la mayoría nos dicen de que personaje quieren vestir y nosotros nos encargamos de buscar los detalles, hacemos el presupuesto (ajustándolo al máximo posible) y lo hacemos para que quede perfecto al perfil de la persona que nos lo pida”.

Los disfraces que tienen mayor demanda son los de Naruto, One PieceBleach, es decir, los personajes de las grandes series. Aún así, los disfraces de Lolita también tienen mucha demanda.  Según lo que nos explica Maru lo bueno es que, al hacer trajes propios elaborados por ellos mismos existe muchísima variedad, pues la mayoría que les piden son trajes únicos que no han hecho antes. “Cada vez vamos innovando un poco más”, afirma.

Respecto a la clientela,  Maru señala que aunque hay de todo, la mayoría son jóvenes otaku que rondan la veintena y casi siempre destaca más el sexo femenino. Aún así, últimamente parece que está creciendo el mundo cosplay en el sexo masculino ya que las chicas prefieren hacerse los cosplay ellas mismas, a su  gusto. Eso sí, en cuanto a accesorios y complementos se venden mucho más a chicas que chicos ya que ellos suelen ser más básicos y simples, de personajes más random.

Los precios de los disfraces son variados y oscilan entre los 40 y los 100 € dependiendo del presupuesto de cada uno. Aunque pueda parecer que comprar el disfraz directamente encarezca el precio, confeccionarlo de manera propia también puede suponer grandes costes. Así nos lo cuenta Eric que afirma haber visto cosplays hechos por uno mismo, incluso valorados en 300 €. “Es una práctica que no es tan cara como algunos creen ya que existen opciones que permiten reducir costes, aún así, no la definiría como barata.”  En contraposición, Judit opina que es una práctica bastante cara, “la compra de unas lentillas y una peluca puede llegar a los 50 € fácilmente”.

Eso mismo piensa Anna que declara haber gastado en algún cosplay casi 200 €, presupuesto que considera elevado. En comparación con una tienda tradicional es cierto que la clientela de Hakama cosplay siempre será más baja, ya que en las tradicionales, al ser públicas la gente puede palpar el producto, probárselo y, por tanto, se establece un contacto más cercano. Sin embargo, en cuanto a una tienda relacionada con el mundo del cosplay, que es algo que se hace en contadas ocasiones, como por ejemplo, en eventos de esta índole, una tienda online siempre es un gran recurso ya que tiendas tradicionales de este tipo son difíciles de encontrar.

El éxito del cosplay en comercios 

En Hakama cosplay, ya desde el 2012, con la nueva sede del Salón del Manga, se está viendo un crecimiento bastante grande mientras muchos otros sectores caen, y aunque cada vez se deben ajustar más los precios, la demanda va incrementando. “Creemos que sí, que hay futuro en el mundo del Cosplay”. Eso mismo piensa el peluquero de los otaku, Pako Font, que asegura que su negocio cada vez va mejor ya que cuenta que pese a la situación económica actual del país él ha podido abrir tres negocios en la ciudad condal en un período corto de tiempo.

El éxito de Pako Font está vinculado estrechamente al éxito del cosplay ya que como se ha visto, en esta práctica tiene especial importancia la caracterización. Uno de los elementos fundamentales de ésta es el peinado, así lo confirmaba Pako con estas palabras “muchos de mis clientes me han pedido peinados concretos de personajes manga para asistir a eventos cosplay”. 

Presente y futuro del cosplay

Hoy día el cosplay se ha convertido en una actividad habitual para los fans del manga y el anime, ya que muchos consideras que no se es un verdadero otaku si jamás se ha realizado esta práctica.

Gracias a los eventos del mundo cosplay, está creciendo en España, y a través de iniciativas como las que lleva a cabo el Salón del Manga de Barcelona para conseguir Récord Guiness de cosplayers, cada vez son más los que se atreven a adentrarse en el mundillo.

Esto repercute en los negocios dedicados a este público concreto. Hemos podido comprobar que existe la posibilidad de sacar adelante un negocio de manera fructífera dedicado exclusivamente al mundo cosplay. Aun así, existen varias trabas para llevar a cabo un negocio de este tipo. En primer lugar, los precios suelen ser altos,  y por esa razón, la mayoría de cosplayers optan por elaborarlos ellos mismos. Por otra parte, el beneficio de estas tiendas se concentra en unas épocas determinadas y el negocio se puede resentir.

En cuanto a la visión de la sociedad, podemos observar que aunque se siga viendo como algo extravagante, cada vez existe más aceptación. Los cosplayers, por su parte, lo tienen bien claro: no les importa la opinión de los demás al respecto. Disfrutan realizando esta práctica y piensan que si los critican es por la ignorancia que hay al respecto.

En definitiva, concluimos que el mundo cosplay, al igual que el mundo otaku en general, aún está en auge, y gracias a las distintas organizaciones y al empeño de los propios fans, cada vez va a ir a más.

Fuente original: estilotaku.wordpress.com

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